Este al igual que la mayoría, es un tema muy importante para conseguir una buena rehabilitación.
En muchas ocasiones nos encontramos con casos en que el enfermo e incluso el familiar creen que solo con fuerza de voluntad ya esta todo conseguido y en la practica esto no es así, la experiencia de ver muchos casos indica que si no se cambian los hábitos todo cuesta mucho mas con lo que es prácticamente imposible salir de esta enfermedad.
Todos los enfermos relatan una y otra vez, que en muchas ocasiones se propusieron dejar de jugar, de hecho algunos consiguen estar temporadas sin hacerlo, pero y aquí esta el problema continúan haciendo la misma vida, su trabajo, su vida en la familia, su forma de pasar el tiempo de ocio, en fin todo lo que les llevo a esta enfermedad y si no se plantean un cambio drástico en sus vidas, es muy probable que vuelvan a caer en los mismos errores.
Por otra parte los familiares tenemos que hacer lo propio, si realmente queremos servir de algo en la recuperación de nuestra persona querida, los cambios que va a sufrir nuestra vida son muchos, de forma brusca y a veces muy desagradables (negar más dinero a una persona adulta, controlar su tiempo, sus gastos, etc.) Nos pueden llevar a situaciones difíciles y penosas, en las que tendremos que ser fuertes y no dar ni un paso atrás para conseguir el objetivo deseado la rehabilitación.
Siendo constantes en las terapias de grupo aprenderemos todo eso y podremos a su vez ayudar a los demás compañeros de asociación.