Tema ya tratado el
07/03/2013.
Como ya dije en la otra
ocasión la respuesta a esa pregunta es un categórico ¡NO! De ninguna de las
maneras y formas posibles.
Si se piensa que alguna vez podremos jugar aunque sea de tarde en tarde y pocas cantidades de tiempo y dinero, estaremos abriendo la cerradura de las puertas del juego y también pensaremos por ejemplo en no hacer una autodenuncia para entrar en salas de juegos y casinos, ya que sino en un futuro “cuando estemos preparados para ello” no podremos volver a entrar, no contaremos a los demás que jugábamos a esto o lo otro, para tener esa puerta abierta cuando “podamos” jugar otra vez sin problemas. Pero sobre todo porque seguiremos con esa mente de jugador que ya está pensando en la siguiente apuesta o partida antes incluso de terminar la que tiene entre manos.
Si nos detenemos a pensar
un poco en la propia definición de ludopatía obtendremos la misma repuesta a la
pregunta de esta entrada.
El familiar por su parte
debe ser consciente de que si bien él si puede jugar ya que no es ludópata,
NUNCA debe hacerlo delante del enfermo, ni hacer comentario alguno al respecto,
para que este se sienta verdaderamente apoyado. Mucho menos jugar por el
enfermo, mandarle a que le selle o compre cualquier tipo de lotería o
apuesta, o cualquier otra acción que tenga que ver o implique juego.
La rehabilitación es para
el enfermo, pero eso implica a todo su entorno social, al menos al entorno que
pretenda servir de ayuda y estimulo al enfermo y a si mismo.
Hasta pronto.