jueves, 20 de marzo de 2014

De nuevo en línea.



 

Hola, en esta ocasión y antes de nada me gustaría empezar por pedir disculpas por la tardanza en actualizar las entradas y comentarios, pero mi ordenador se infestó con un virus informático que no he podido resolver hasta este momento y por supuesto no quise hacer nada en el blog por miedo a propagarlo entre quienes entraran en él. El problema ya ha sido resuelto aprovechando la ocasión para actualizar el sistema operativo, con lo que espero poder ponerme al día en poco tiempo.
Un saludo y gracias por vuestra comprensión y paciencia.

jueves, 13 de marzo de 2014

Tema propuesto valoración del dinero. Tema tratado, convivencia en pareja.



El tema de ayer miércoles, "la valoración del dinero" la verdad es que prácticamente no le tocamos casi nada, derivando la terapia a otra cuestión no menos importante en la ludopatía como es la convivencia en pareja, o en familia dependiendo del caso particular de cada uno.
Lo cierto, es que la convivencia en general ya suele ser complicada de por sí, cada uno tenemos nuestra forma de ser y por lo tanto al relacionarnos de manera habitual con otras personas o grupos pueden surgir ciertos roces, darse malos entendidos y todo un cumulo de circunstancias que pueden alterar en algunos momentos esa convivencia; si a eso le unimos la ludopatía y todo lo que ella suele conllevar: mentiras, frecuentes broncas, falta de confianza (sobre todo en las primeras etapas de la rehabilitación y más aún si algunas situaciones no se ven del todo claras) poca comunicación,… El estado en el que nos podemos encontrar, fácilmente pasa de normal ha alterado e irascible, en un abrir y cerrar de ojos.
Por eso, si detectamos esas situaciones en nuestra vida cotidiana, debemos hacer lo
posible por buscar soluciones y no limitarnos sencillamente a dejar pasar el tiempo esperando que la situación cambie por si sola; por supuesto esta sugerencia es aplicable por igual tanto a enfermos como a los familiares, todos debemos poner de nuestra parte para tratar de solucionarlo y la mejor manera que se me ocurre para ello es con el dialogo, hablar y hablar sobre ello hasta aclarar lo que cause esas situaciones, que tal vez sea algo sin mucha importancia, pero que repetido una y otra vez puede dar lugar a esas situaciones tan desagradables por las que todos, en mayor o menor medida, hemos pasado en alguna ocasión y que una vez detectadas y habladas, llegando a un común acuerdo, resulta que tienen fácil solución.
Estas situaciones también se cruzan en ocasiones con ciertas medidas preventivas, como por ejemplo puede ser el caso de cerrar puertas a la enfermedad, algo que lleva a muchas de esas situaciones y discusiones, tanto en el tema económico, cuando algunos enfermos no terminan de comprender que el control estricto del dinero que llevan encima y manejan diariamente, es fundamental para prevenir posibles situaciones de riesgo y malos entendidos, en el caso de no poder por cualquier motivo justificar más tarde su empleo, perdida, discrepancia en las cuentas – vueltas – falta de tickets - etc.
Como también en la manera de actuar, por ejemplo con ordenadores, móviles y cualquier otro aparato que pueda ser empleado para el juego y las apuestas vía Internet, llamadas o mensajes; sin dejar de lado, los conocidos como juegos sustitutorios, los cuales a pesar de podérseles considerar como simples e inocentes juegos para otras personas, en los ludópatas pueden suponer un gran riesgo, no tan solo de que se puedan convertir a su vez en una nueva adicción, sino que mientras se sigan practicando, la mente del ludópata no termina de centrarse en lo realmente importante,… su rehabilitación; encauzando en esos juegos, el mantenimiento y búsqueda de la adrenalina que antes le aportaba su juego de azar favorito, que reaparecerá a la primera oportunidad que disponga.

Hasta pronto.

domingo, 9 de marzo de 2014

Logros y preocupaciones desde que se ha dejado de jugar.




Tratado anteriormente el 10/10/2013.

Al tratar este tema, da la sensación de que si no eres de los primeros en hablar, poco más vas a poder añadir; puesto que los primeros ya habrán dicho que han conseguido ganar en tranquilidad emocional, seguridad en sí mismos y en quienes les están apoyando, y que a medida que se van estabilizando a nivel personal, también se va abriendo ante ellos/as un futuro más amplio y seguro. En cuanto a preocupaciones, el lógico temor a una posible recaída y a la posibilidad o no, de conseguir una confianza más o menos plena por la parte de su entorno que sabe de su enfermedad. (Lo malo, es que quienes no creen conseguido estas cosas, en vez de exponerlo, buscar ayuda y nuevas alternativas, se callan y tratan de pasar desapercibidos entre el grupo)

El caso es que realmente pocas cosas más podemos decir que no estén embarcadas dentro de estos grupos, porqué deseos y preocupaciones así son lo que nos suele llevar a la mayoría en busca de una rehabilitación y por lo tanto a las asociaciones y grupos de autoayuda. Salvo lógicamente ampliarlas y comentarlas a nivel personal. También es
verdad que todos esos logros, se pueden quedar en simples deseos; y las preocupaciones, pasar a verdaderas crisis emocionales, cuando va pasando el tiempo y no vemos llegar los resultados esperados. En estos casos sería importante preguntarse si realmente estamos aportando lo necesario para conseguir dichos resultados: trabajo, constancia, predisposición y ganas, verdaderas ganas de conseguir resultados y no una mera pantomima, para aparentar lo que en verdad, ni se desea ni se busca.
Trabajo, significa un esfuerzo para hacer lo necesario y seguir todas y cada una de las medidas preventivas, no el intentarlo, sino hacerlo.
Constancia, es un componente esencial en la consecución de una rehabilitación duradera, ¿de qué nos vale conseguir muchas cosas de golpe, si por relajarnos al conseguirlas, las perdemos más rápido todavía?

Y algo de lo que no he hablado aún, aprender a despejar de la mente todas esas fantasías, que tanto daño nos ha hecho hasta el momento, siempre evadiéndonos de nuestras responsabilidades, pensando que para qué preocuparnos si ya tendríamos un golpe de suerte, alguien nos lo resolvería, o lo que es peor que alguna de nuestras descabelladas ideas, nos llevaría al éxito y al reconocimiento por parte de los demás. Mientras los pensamientos no dejen de volar por ese mundo de ilusiones fantásticas, poco o nada conseguiremos a nivel positivo; porque en lo negativo sí, ahí seremos los campeones
siempre dando vueltas y más vueltas, tratando de buscar los tres pies al gato, como si todo lo que es potencialmente peligroso para nosotros, fuese lo único que nos interesa y atrae, y digo yo - ¿Es qué aún no hemos tenido bastante? ¿De verdad no hemos aprendido nada, con todo lo pasado? ¿Cuándo evolucionaremos de una vez por todas?

Hasta pronto.

jueves, 6 de marzo de 2014

Calidad de vida.



Tratado anteriormente el 27/10/2013.

Enlazando con lo expuesto en ese comentario anterior, me gustaría quedar claro que esos objetivos, esos pequeños logros, difícilmente se cumplirán mientras el enfermo siga en sus trece; pensando que con el simple hecho de dejar de jugar y no llevar dinero encima ya está todo logrado. Quienes siguen pensando de esa manera después de un periodo prudencial en la asociación, oyendo una y otra vez que el cambio de hábitos y costumbres, no solo es necesario, sino prácticamente obligatorio, a la par que el cumplimiento de TODAS y cada una del resto de las medidas preventivas; están dejando patente que realmente se limitan tan solo a dejarse llevar por quienes tratan de apoyarles, pero sin poner nada de su parte salvo impedimentos y trabas, a una buena rehabilitación y convivencia. Quedando relegada está última a un amasijo de broncas, enfados y ese tipo de sensaciones, que hacen poco menos que una relación pase de ser inviable, a una sino buena, al menos sí fluida.
En estos casos los familiares no podemos por menos que preguntarnos ¿Tan difícil es por parte del ludópata, darse cuenta que todas esas medidas preventivas no van encaminadas contra él, sino contra la enfermedad, ofreciéndole una defensa en caso de necesidad? ¿Qué piensan, que lo hacemos impulsados por un ansia irrefrenable de venganza? ¿Qué
pretendemos sacar provecho de la situación para imponer nuestro capricho porque sí? ¿De verdad piensan que controlar hasta los límites que exige la ludopatía a un adulto es algo agradable?
Creo que deberían reflexionar sobre ello largo y tendido, darse a razones y facilitar en lo posible ésta tarea tan poco agradable a las personas que no lo olvidemos, están apoyándoles por que quieren y les quieren; pero que en parte de los casos les sería más fácil mandarles a paseo y no complicarse más la vida. Sin embargo continúan ahí, luchando día a día, para conseguir que tanto el ludópata como todos quienes les rodean, puedan salir de toda esa pesadilla lo antes y mejor posible. ¿No se merece eso un reconocimiento y tratar de hacer más fácil la tarea a todas esas personas que tratan de ayudar?
En la asociación se dice en ocasiones que el enfermo debe ser egoísta y trabajar para salir del juego, pensando el él mismo en primer lugar y no hacerlo tan solo por el familiar, me parece que es una recomendación acertada, puesto que hace que en caso de que el familiar o acompañante falle, el ludópata pueda seguir adelante sin su ayuda. Pero debería quedar claro que todo tiene un límite y por lo tanto, lo haga por él, por el familiar, o por el lucero del alba; el caso es que tiene que hacerlo antes o después. Entonces ¿Para qué tensar tanto la soga, poniendo una dificultad tras otra? ¿No es mejor para todos, dejarse de pamplinas y ponerse manos a la obra cuanto antes?

En cuanto al familiar, tan solo decir que flaco favor hace al enfermo, consintiendo que incumpla las normas de forma sistemática, por indecisión al no saber imponer las medidas necesarias, sean del agrado del ludópata o no, le cuesten más o le cuesten menos; el cumplimiento de TODAS las medidas preventivas no debe tener excusa posible, es algo que se tiene que llevar a efecto si o si.
En caso contrario, tal vez sería un buen momento para replantearse si continuar con esa relación, es algo que merezca la pena y actuar en consecuencia.

Eso sí como suelo decir, esto no es más que mi opinión y todos somos ya mayorcitos para tomar nuestras propias decisiones.

Hasta pronto.

domingo, 2 de marzo de 2014

La necesidad de contarlo todo.


Ayer en terapia, debido principalmente a las últimas recaídas, volvimos a tratar de por qué es tan necesario contar absolutamente todo lo que inquiete al jugador, sobre todo si tiene la más mínima implicación con el juego. Por supuesto también sería bueno que nos descargásemos de cualquier otra cosa que pudiese crear tensión en la convivencia, pero como lo que aquí tenemos y tratamos en común es el juego, haremos especial hincapié en ese apartado.
A pesar de que se repite de forma machacona una y otra vez, que una vez detectado el problema que tenemos con el juego, si nos ha llevado a una asociación, o a estar consultando entre páginas de Internet, es precisamente porque ya ha pasado de ser un problema y lo que tenemos es una adicción, o sea algo que es importante tratar cuanto antes y de forma firme y concisa; buscar atajos y rodeos es dar alas a la adicción, que no hará otra cosa que avanzar imparable destruyendo todo lo que encuentre a su paso, empezando por el propio ludópata y su dignidad, relegándole a un guiñapo sin voluntad ni libertad de decisión, mientras no se ponga en tratamiento.

¿Por qué se sigue cometiendo el mismo error una y otra vez? Por lo de siempre también, por una mal entendida vergüenza, acompañada de un buen puñado de cobardía a la hora de la verdad. Algunas veces se dice “tan valientes que son o somos para unas cosas y lo cobardes para otras” cuando la verdad es que cometer todos esos atropellos que se realizan generalmente: abusos de confianza, pequeños hurtos a familiares y amigos, mentiras, trampas… en realidad no son actos de valentía, sino actuaciones inconscientes, provocadas por la necesidad imperiosa que sufre el adicto, al impulso generado por su adicción.
¿De verdad queremos dejar de depender de esos impulsos, que nos llevan a cometer esos atropellos? ¿De verdad queremos salir de la dictadura a la que nos lleva la adicción y ser libres para decidir, actuar y vivir?
Una vez meditadas profundamente estas preguntas, dependiendo de las respuestas a las que lleguemos no tenemos más que obrar en consecuencia. Lo necesario para conseguirlo lo tenemos, tan “solo” tenemos que querer llevarlo a la práctica y cumplir lo aprendido en las reuniones de grupo, en caso contrario además de una gran pérdida de tiempo y oportunidades, será también un acto cruel hacía uno mismo y a quienes nos rodean.

Hasta pronto.